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Las nuevas tendencias del voluntariado: ¿cómo puede adaptarse tu entidad?

Fecha de publicación: Temática:
Gestión eficiente
Autor: COMPASSS (dinamización)
El reto para muchas entidades ya no consiste únicamente en incorporar nuevas personas voluntarias, sino en construir vínculos duraderos en un contexto donde la participación es más flexible, diversa y cambiante.

2026 ha sido declarado el Año Internacional de las Personas Voluntarias. Bajo el lema “El voluntariado como motor del cambio: un año para celebrar y potenciar”, la ONU reconoce el compromiso de millones de personas voluntarias que, con su tiempo y conocimiento, ayudan a construir comunidades más justas, inclusivas y sostenibles.

Este reconocimiento llega en un momento relevante para el Tercer Sector en España. Según recoge la plataforma hacesfalta.org, en sus 26 años de trayectoria, se han producido más de 1,2 millones oportunidades de voluntario en más de 9.200 ONG. Los datos más recientes confirman que la acción voluntaria moviliza al 10,5% de la población española mayor de 14 años, lo que supone más de 4,4 millones de personas, según el Barómetro del Voluntariado 2025 de la Plataforma del Voluntariado de España. Esta cifra representa un ligero aumento respecto al año anterior y confirma una tendencia estable desde 2014, con tasas de participación situadas habitualmente entre el 10% y el 11% de la población. Sin embargo, ha cambiado la forma de colaborar. Según el VII Barómetro del Tercer Sector, el voluntariado puntual ya representa el 64,4%, mientras que el voluntariado regular se sitúa en el 35,6%.

Por eso, el reto para muchas entidades ya no consiste únicamente en incorporar nuevas personas voluntarias, sino en construir vínculos duraderos en un contexto donde la participación es más flexible, diversa y cambiante. En este post compartimos, a través de algunos datos extraídos del ‘Barómetro del Voluntariado. La acción voluntaria 2025’ de la Plataforma del Voluntariado de España, el ‘VII Barómetro del Tercer Sector’ de la Plataforma de ONG de Acción Social y la web de 26 años de voluntariado de hacesfalta.org, varias ideas que pueden ayudar a fortalecer la relación entre las organizaciones y quien deciden implicarse en ellas. 

7 ideas para adaptar tu voluntariado a las nuevas tendencias

Infografía titulada «7 ideas para adaptar tu voluntariado a las nuevas tendencias», que recoge estas recomendaciones: diseñar colaboraciones más flexibles, preguntar antes de gestionar, explicar el impacto, fomentar el sentimiento de permanencia, apostar por la formación continua, abrir la puerta a perfiles diversos e integrar el voluntariado en la estrategia de la entidad. En la parte inferior aparecen los logotipos de Fundación ONCE, COMPASS y CERMI.

1. Diseña colaboraciones más flexibles

Desde tu entidad, puedes ofrecer distintos niveles de implicación. Algunas personas podrán participar varias horas en la semana, otras solo en campañas concretas o semanas alternas por trabajo. Lo importante es que la entidad sea capaz de generar opciones adaptadas a cada persona voluntaria.

Además, merece la pena prestar atención a quienes colaboran de forma puntual. Por ejemplo, analizar cuántas personas regresan para participar una segunda vez puede aportar información valiosa sobre la capacidad de la entidad para fidelizar.

2. Pregunta antes de gestionar

Las personas llegan al voluntariado por motivos muy diversos. De los diez ámbitos recogidos en la Ley de Voluntariado, el más frecuente sigue siendo, como en años anteriores, el ámbito social. Según el Barómetro del Voluntariado, en él participa más de la mitad de las personas voluntarias (56,7%).

Por ejemplo, algunas se sienten identificadas con la misión de la entidad, tras buscan adquirir experiencia y otras una forma de seguir siendo útiles a la sociedad tras la jubilación. Por eso, es clave realizar entrevistas iniciales centradas en motivaciones y expectativas, no solo en la disponibilidad. 

Tras la escucha, recuerda que una buena bienvenida, acompañamiento y claridad en las tareas desde el principio, marcan la diferencia entre una colaboración puntual y una relación duradera.

3. Explica el Impacto

El Tercer Sector realizó en 2024 más de 47,7 millones de intervenciones directas. Sin embargo, muchas personas voluntarias solo conocen una pequeña parte de ese impacto colectivo, es decir, qué ha cambiado gracias a su participación.

Comparte resultados, difunde historias y muestra avances para que cada persona entienda cómo su aportación encaja en una transformación más amplia. Haz visible el impacto de cada colaboración y conecta las tareas diarias con los resultados alcanzados. 

Por ejemplo, entidades como Cruz Roja, Fundación Once, Plena inclusión o Cáritas han desarrollado itinerarios de incorporación muy estructurados donde cada persona sabe cuál es su función, quién le acompaña y qué impacto tiene su labor. Recursos de la Plataforma del Voluntariado de España como el Manual del ciclo de gestión de las personas voluntarias, dirigido a entidades y personas responsables del voluntariado; la Guía de estándares de calidad en la gestión del ciclo del voluntariado, para la implantación de modelos de gestión; o la Herramienta de autodiagnóstico, que facilita la evaluación y mejora de las prácticas de gestión de las personas voluntarias.

4. Fomenta el sentimiento de permanencia

El VII Barómetro sobre polarización muestra que las entidades se perciben como espacios seguros para el diálogo, con culturas organizativas abiertas y participativas. Esa fortaleza organizativa puede trasladarse también al voluntariado.

Para ello, genera espacios de encuentro, conversación y relación para fortalecer los vínculos entre las personas voluntarias y la organización. Favorece una experiencia participativa en la que cada persona se sienta escuchada, valorada e integrada en la comunidad. Recuerda que las personas raramente permanecen durante años solo por unas tareas, suelen quedarse por las relaciones que establecen dentro de la organización. De hecho, el estudio de la acción voluntaria señala que la categoría más numerosa es la de las personas que llevan más de diez años realizando voluntariado, una muestra de que el compromiso se consolida cuando existe una vinculación fuerte con la entidad y su comunidad.

5. Apuesta por la formación continúa

Si el voluntariado es cada vez más diverso y menos especializado, como señalan estos informes, la formación se convierte en una herramienta poderosa de inclusión, ya que mejora la calidad de la intervención. 

Apostar por la formación continua es una forma de cuidar a las personas voluntarias. Facilitar recursos, talleres o espacios de encuentro les permite ganar confianza, desarrollar nuevas habilidades y sentirse más preparadas para contribuir. Además, aprender y crecer durante su experiencia de voluntariado puede aumentar su motivación y su compromiso con la organización.

6. Abre la puerta a perfiles diversos

Según el Barómetro de Voluntariado, las personas voluntarias son, de forma mayoritaria, personas de 65 y más años y entre 45 y 54 años, pero, además, destacan las personas de 14 a 24 años y de 35 a 44 años. Con relación al sexo, el 58,2% de las personas voluntarias son mujeres, lo que se traduce en una tasa de feminización de 1,4, es decir, por cada hombre voluntario, existen 1,4 mujeres voluntarias en España.

Adapta las propuestas de voluntariado para que personas con circunstancias, capacidades y momentos vitales diferentes encuentren su espacio de participación. Revisar procesos, horarios y requisitos para eliminar barreras y facilitar una incorporación más inclusiva que respondan a la diversidad de perfiles.

7. Integra voluntariado en la estrategia de la entidad 

El voluntariado es un proceso transversal y forma parte de una realidad mucho más amplia. Por eso, cuando la gestión del voluntariado depende únicamente de una persona técnica, el modelo suele ser más débil. 

Las organizaciones que mejor retienen talento voluntario suelen ser aquellas donde la acogida, el acompañamiento y el reconocimiento forman parte de toda la cultura organizativa. 

Fuentes:

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