LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL DAN LA CARA

Descripción

El noviembre de 2015, la asociación APCOM contactó con una consultora especializada para solicitar su ayuda en una campaña de captación de socios cara a cara en la calle protagonizada por algunos de sus usuarios, jóvenes con inteligencia límite.

 

Los objetivos de la campaña fueron los siguientes:

 

  • Contribuir a un cambio en la imagen hacia las personas con discapacidad intelectual, que son invisibles y padecen el estigma de ser “tontas”.
  • Conseguir socios que contribuyan con una cuota regular al mantenimiento de los programas de apoyo a personas con discapacidad intelectual y sus familias.
  • Proporcionar una ocupación laboral a varios usuarios de la Asociación.

 

Previamente se había elaborado un proyecto que se presentó a una convocatoria de La Caixa, la cual aprobó financiar esta operación con 35.000 €.

 

El proyecto se ejecutaría en las localidades de Caravaca, Cehegin, Bullas, Calasparra y Moratalla, situadas en la Comarca del Noroeste de Murcia, que es el ámbito de actuación de APCOM.

Obstáculos y soluciones

La campaña se preparó, en primer lugar, ofreciendo a los mencionados usuarios una amplia formación impartida por una preparadora laboral sobre las ONG y su financiación, con especial énfasis de este método. Para esto último, se hicieron dos talleres específicos, impartidos por un formador de Ágora Social con formación teatral y experiencia personal como captador, sobre cómo abordar a la gente en la calle, transmitirles el mensaje de forma adecuada y responder a sus probables objeciones. La formación se dio también a cuatro voluntarios que participaron en la campaña como personal de apoyo.

Seguidamente, los usuarios mencionados tomaron parte activa en el diseño de la campaña en un taller dinamizado por la consultora especializada. La idea era que salieran a la calle arropados por una campaña de comunicación preliminar que propiciara la buena acogida del público. Los responsables de la Asociación tenían lógicos temores acerca de cómo podría reaccionar el público ante personas con inteligencia límite que les abordaran por la calle para pedirles que se asocien.

El taller fue un éxito. No solo aportaron muchas ideas útiles, sino que se mostraron muy animados a llevar a cabo la tarea, lo cual es esencial en un método como este en el que es fácil encontrarse con la incomprensión, el desdén y el rechazo de muchos transeúntes.

A continuación se seleccionaron a las personas que serían contratadas por la Asociación como captadores (al final fueron seis a jornada parcial).

La campaña, con el lema "Tenemos que hablar", se lanzó a comienzos del verano de 2016. El concepto principal era que la gente debe escuchar lo que tienen que decirle las personas con discapacidad intelectual, porque tienen aspiraciones vitales que desean satisfacer y para ello necesitan apoyo social. Se contrapusieron los prejucios existentes hacia las personas con inteligencia límite, según los cuales son incapaces de hacer una vida normal en muchos sentidos, con la realidad de sus vidas. De esta manera, la campaña tenía tuvo también un gran valor educativo, ya que desveló una realidad desconocida para muchos y empoderó a las personas con discapacidad, que fueron las que transmitieron el mensaje con su propia voz.

Ejemplo primero de cartel para la campaña 'Tenemos que hablar'Ejemplo segundo de cartel para la campaña 'Tenemos que hablar'Ejemplo tercero de cartel para la campaña 'Tenemos que hablar'

Organización y departamento responsable

imagen figuraba en carteles que fueron colocados, a instancias de las asociaciones de comerciantes, en toda clase de establecimientos comerciales y hosteleros. También entregaron folletos a sus clientes. El principal diario de la comarca dio amplia cobertura.

 

Las cadenas de televisión lo cubrieron tanto con información como con publicidad. A tal efecto se hicieron varios anuncios de televisión protagonizados por los alcaldes y por un destacado empresario de la comarca, que hicieron un llamamiento a sus conciudadanos para que escuchasen

Resultados y valor añadido

La campaña de comunicación tuvo una gran repercusión. Se lanzó mediante una rueda de prensa. Los captadores se hicieron muy conocidos ya que aparecieron en programas de televisión (autonómica y local) y de radio. Su imagen figuraba en carteles que fueron colocados, a instancias de las asociaciones de comerciantes, en toda clase de establecimientos comerciales y hosteleros.Fragmento del reportaje televisivo en el que se informa de la campaña También entregaron folletos a sus clientes. El principal diario de la comarca dio amplia cobertura.

Las cadenas de televisión lo cubrieron tanto con información como con publicidad. A tal efecto se hicieron varios anuncios de televisión protagonizados por los alcaldes y por un destacado empresario de la comarca, que hicieron un llamamiento a sus conciudadanos para que escuchasen el mensaje de estos jóvenes. Y también una cuña de radio locutada por uno de los usuarios.

He aquí dos muestras de los anuncios:

Vídeo de José Rafael Rocamora, alcalde de Cehegín:

https://www.youtube.com/watch?v=pTKvrBpP_Lk

Vídeo de apoyo de Paco Marín, empresario:

https://www.youtube.com/watch?v=0VkRry0qlCE

Asimismo, un profesional de otro servicio de la Asociación Apcom diseñó una página web sencilla y abrió varios perfiles en Twitter, Facebook y Youtube.

La campaña comunicativa tuvo un impacto muy fuerte que generó una actitud muy favorable hacia las personas con discapacidad intelectual, de manera que cuando salieron a la calle la receptividad fue muy buena.

El Ayuntamiento de Caravaca les puso en contacto con el resto de ayuntamientos de la comarca, que hicieron lo propio.

A medida que avanzó el proyecto surgieron más actividades que requirieron mayor dedicación de profesionales, ya que el grupo de captadores necesitaban apoyo constante para la realización de las tareas. Además, según se captaban socios surgen nuevas necesidades (un sistema para la gestión de datos, comunicaciones para completar los datos y agradecerles la colaboración, entrenamiento para abordar las nuevas tareas).

Los resultados superaron las mejores previsiones. En los tres meses en los que se desarrolló se captaron 480 socios con una cuota media de 96 € anuales. Los ingresos anualizados fueron, por tanto, de 46.080 € y el valor vitalicio de estos socios de aproximadamente 400.000 €, teniendo en cuenta que la tasa de abandono es bastante baja (se estima que no superará el 10% en el primer año) y que el coste de mantenimiento se puede compensar con creces con incrementos de aportaciones de estos socios en años sucesivos y aportaciones complementarias de otro tipo (donaciones puntuales, compras de productos o de entradas a eventos, etc.).

El ROI fue positivo desde el primer año. El coste de la captación de fondos fue del 75% del dinero que se ingresó en un año.

No se pudieron llevar a cabo, porque los recursos económicos no alcanzaban, algunos materiales de difusión previstos en la campaña, la renovación de la web (que no estaba orientada a la captación de fondos) y la implantación de un CRM para la gestión de datos.

Además del resultado económico, está el aprendizaje de los usuarios y el refuerzo de su autoestima, el primer contrato de trabajo para varios de ellos, la visibilidad que se dio a su causa y la simpatía generada, y la confianza e ilusión que insufló en otros usuarios y en las familias.

En 2017, la campaña fue galardonada como la "Mejor campaña de fundraising" del año precedente por la Asociación Española de Fundraising.